Los mejores cenotes cerca de Tulum y Cancún existen porque en la península de Yucatán no hay ríos en la superficie. La lluvia se filtra por la roca caliza y, donde el techo se ha derrumbado, queda un cenote: un pozo de agua dulce, casi siempre transparente, fresco y a unos 25 grados. Hay miles. Algunos son albercas abiertas rodeadas de selva, otros son cuevas iluminadas por un solo rayo de sol y otros son reservas naturales donde además se puede nadar.
Esta guía reúne nueve que valen el trayecto, agrupados por zona: Tulum, el tramo entre Playa del Carmen y Cancún, y los cenotes del interior cerca de Chichén Itzá y Valladolid. Los precios son aproximados, cambian seguido y varían según la fuente, así que tómelos como presupuesto y confírmelos en la entrada.
Abierto, semiabierto o de cueva: qué significa cada tipo
Un cenote abierto perdió por completo su techo. Parece una laguna redonda, recibe sol directo y es ideal para nadar, saltar y para ir con niños. Uno semiabierto conserva parte del techo: se nada bajo una bóveda de piedra con luz que entra por uno o varios huecos. Uno de cueva o caverna está casi todo cubierto, con estalactitas y poca luz, y los recorridos más profundos son solo para buzos certificados con guía.
Para la mayoría de los visitantes, el mejor día combina dos tipos: un cenote abierto para nadar con calma y uno de caverna o semiabierto por el ambiente. Si van la misma mañana, además se adelantan a los autobuses de turistas.
Cenotes cerca de Tulum
Tulum concentra la mayor cantidad de cenotes bien operados a pocos minutos del pueblo. Estos cuatro cubren casi todo lo que se busca.
- Gran Cenote (abierto y caverna): El clásico para empezar: agua clara, tortugas pequeñas de agua dulce, murciélagos y plataformas de madera. Las guías recientes marcan alrededor de 500 pesos de entrada y las más viejas, cerca de 300. Abre a las 8 de la mañana; conviene llegar a esa hora porque los grupos lo llenan antes del mediodía. El chaleco salvavidas se reporta como obligatorio.
- Dos Ojos (caverna): Dos cenotes conectados dentro del sistema Sac Actun, con un largo pasaje subacuático que lo vuelve de los mejores para snorkel de la región. Calcule entre 350 y 400 pesos, y unos 250 pesos por la renta de equipo de snorkel. Las rutas de cueva más profundas requieren guía y certificación.
- Cenote Calavera (abierto): Tres aberturas en la roca, una de ellas para aventarse, y columpios de cuerda. La entrada ronda entre 250 y 300 pesos. Está a pocos minutos del pueblo y combina bien con el Gran Cenote. Algunos visitantes reportan un cobro extra por usar GoPro, así que pregunte al pagar.
- Casa Cenote, también llamado Cenote Manatí (abierto): En rigor es una laguna de manglar donde se mezclan agua dulce y salada, de unos 5 a 6 metros de profundidad, en Tankah, sobre la carretera Cancún-Tulum. Es tranquilo y poco profundo, por lo que funciona para familias. Las fuentes citan de 150 a 300 pesos. Se ha reportado un cocodrilo residente, así que siga las indicaciones del personal sobre dónde nadar.
Entre Playa del Carmen y Cancún
Si se hospeda al norte de Tulum, no hace falta manejar una hora hacia el sur. La Riviera Maya tiene buenas opciones propias, y la Ruta de los Cenotes de Puerto Morelos es el grupo más cercano a Cancún.
- Cenote Azul (abierto): Varias zonas para nadar, incluida una poco profunda para niños, y plataformas para saltar. La entrada es de unos 180 pesos. Prohíbe por completo bloqueador, repelente y cremas, así que hay que llegar sin nada en la piel. No lo confunda con el Cenote Azul de Bacalar, que es otro lugar.
- Jardín del Edén (abierto): Cenote abierto y de poca profundidad, de unos 4 a 5 metros, con muchos peces y plataformas naturales para saltar. Los listados recientes indican unos 250 pesos y los más viejos, menos. Lleve su propio equipo de snorkel.
- Siete Bocas (cueva): Siete aberturas conectadas bajo tierra, en la ruta de cenotes de Puerto Morelos. Menos desarrollado y casi siempre tranquilo. Se ha cotizado en unos 200 pesos. Un auto de renta o un chofer privado es la forma práctica de llegar.
- Boca del Puma (abierto y cueva): Dos cenotes en una misma propiedad, antiguo campamento chiclero, con tirolesas y opción de cuatrimotos. Los precios dependen del paquete de actividades, así que confirme qué incluye antes de pagar.
Tierra adentro: Ik Kil y Suytun
Dos de los cenotes más fotografiados están tierra adentro, en el camino a Chichén Itzá. Quedan a 2.5 o 3 horas de Cancún, por lo que casi todos los combinan con las ruinas y con Valladolid en lugar de hacer un viaje aparte.
- Ik Kil (abierto): Un pozo redondo de unos 26 metros de profundidad, con lianas colgantes y una escalera de piedra para bajar. Está a unos 3 kilómetros de Chichén Itzá. La entrada ronda los 180 a 200 pesos e incluye locker y chaleco salvavidas, que es obligatorio. Vaya a la apertura o a última hora de la tarde, porque a mediodía se llena.
- Suytun (semiabierto): Una cámara circular con una plataforma de piedra y un rayo de luz que entra por el techo, más intenso a media mañana. Está a unos 6 kilómetros de Valladolid. La entrada es de unos 200 pesos y solo en efectivo. Los grupos de tour llegan temprano, así que elija entre evitar la multitud o aprovechar la luz, porque pocas veces se logran las dos.
Reglas y consejos que sí importan
El bloqueador es la regla que más se rompe. Los cenotes son sistemas frágiles de agua dulce, así que en la mayoría piden una regadera antes de entrar y prohíben por completo el bloqueador y el repelente, o permiten solo productos biodegradables. Algunos, como Cenote Azul, prohíben todo. Lo más sencillo es llegar sin nada en la piel, usar camiseta con protección UV y sombrero entre chapuzones, y comprar biodegradables solo para los sitios que los piden.
Vaya temprano. La mayoría abre entre 8 y 9 de la mañana y los autobuses llegan desde las 10. Lleve efectivo en pesos, porque las terminales fallan y en muchos puntos de la ruta de Puerto Morelos no hay señal. El chaleco salvavidas se renta o es obligatorio en muchos sitios y conviene usarlo con niños y con quien nade poco, porque el agua es más honda de lo que parece. Si puede, lleve su propio snorkel y visor, ya que la calidad de la renta varía. Use zapatos acuáticos porque la roca resbala, y deje sus objetos de valor en el locker.
Cómo organizar el día
Un buen día en Tulum son dos cenotes antes de comer, una comida larga y la playa o las ruinas por la tarde. Desde Cancún, Tulum queda a unos 130 kilómetros y normalmente a 1.5 o 2 horas en auto. Con chofer privado se puede llegar a la apertura, dejar la hielera y el equipo en la camioneta y decidir sobre la marcha qué cenote agregar según la afluencia. Viviana Arango puede coordinar chofer y ruta para su grupo, con horarios pensados en torno a la apertura y no al calendario de los autobuses de tour.